“Llama por teléfono,
manda un telegrama, díselo-a-una-mujer”
“Para poder realizar una venta hay que tocar al cliente”
Estée Lauder, defensora convencida del contacto directo y
cercano con el cliente, innovó las demostraciones y las muestras gratis a
sabiendas que cuando una mujer probara su producto lo adoraría. Táctica
indispensable si crees en lo que estás ofreciendo.
Recuerdo un día que vinieron a
casa dos amigas para probar una loción y un acondicionador. Este último lo hago
en barritas de 10 gramos aproximadamente, o sea, es un acondicionador sólido y
muy pequeño. Una de ellas al verlo no sabía si tenía que reírse pensando que yo
estaba de broma. - ¿Qué usas tú? ¿de qué manera te lo echas? -, le pregunté. Con
un gesto de dedos; índice, medio y anular, simuló cómo los introducía en el
bote y cargaba con un buen emplasto.
Ahora la que se reía era yo, -
pues que sepas que en cosmética natural el “pegote” no está bien visto -, y
pasé a explicarle todo lo que sabía de mi crema y acondicionador. Con gestos,
miradas, risas y conversaciones, no solo de potingues, comprendieron
perfectamente la filosofía de los productos naturales y a día de hoy están contentísimas con ellos.
Contaros lo que se me ocurra aquí, en el blog, me encanta, pero hablar con vosotras, ver vuestras caras y escuchar
vuestras preguntas es genial, más si apenas conocéis de estos temas y comenzáis
a tener inquietudes sobre cómo cuidar y entender la piel a través de esta aventura
cosmética.
La loción es nueva, no por los
ingredientes sino por la combinación de éstos. Lleva hidrolato de lavanda,
aceite de rosas, leche de cabra en polvo y conservante (aunque soy reticente
con él, esta crema tiene que llevarlo, de lo contrario duraría apenas una
semana). Una emulsión fluida bastante estable a pesar de no haberle echado cera
de abeja que la sustituí por goma xantana. Resultó deliciosa, la piel queda
satinada, nutrida, sin rastro de aceite; y es tan agradable de extender.
El acondicionador sólido lo hice
con cera emulsionante de origen vegetal y aceite de coco bio. El jabón tiene
aceite de oliva virgen extra macerado con rosas, manteca de cacao, cera de
abeja y leche de cabra.
¿Cómo usamos el acondicionador?
Entre las manos, debajo de un chorrito de agua, frotarlo, comenzará a soltar
toda su suavidad. Extenderlo en el pelo húmedo. Lo podéis utilizar también
sobre el cabello seco en las puntas.